10K Dreamers

Miles de “Dreamers” se quedan sin protección de DACA

El tiempo está avanzando rápidamente para miles de jóvenes beneficiarios de DACA que están perdiendo protecciones mensualmente.

El pasado 5 de septiembre el presidente Donald Trump anunció la culminación del programa DACA (Deferred Action for Childhood Arrivals). Este programa, establecido por una orden ejecutiva del ex presidente Barack Obama en 2012, brinda protección contra deportación a aquellos que entraron al país sin documentos legales siendo niños. Esta protección les permite trabajar, ir a la universidad, obtener licencia de conducir y viajar fuera del país con el permiso apropiado.

Estos jóvenes pueden obtener cobertura médica a través de Medi-Cal, el programa estatal de seguro médico para personas con ingresos limitados que les brinda acceso completo a atención médica preventiva, incluida la cobertura dental, si califican de acuerdo a sus ingresos.

Sin embargo, antes de ser abruptamente terminado por la decisión de Trump, los beneficios de DACA eran temporales y debían renovarse cada dos años. Debido a la decisión de Trump el programa terminará definitivamente el 5 de marzo de 2018. El presidente ha dicho que ahora le corresponde al Congreso aprobar una ley que defina el estatus de los “Dreamers” (Soñadores) —como se le llama a estas personas, basado en la legislación anterior destinada a arreglar su estado legal.

Se estima que son 800,000 los jóvenes inscritos en DACA, muchos de los cuales se han graduado de la universidad, tienen empleos remunerados en diversos sectores y han crecido en EEUU, el lugar que llama hogar.

 

Carrera contra el tiempo

Según organizaciones de defensoría y políticas, se estima que desde que Trump anunció que terminará el programa, 122 Soñadores están perdiendo su protecciones de DACA cada día. Para marzo de 2018, esa cifra llegará a 22,000.

“Esa es la cantidad de personas, 22,000, las que no pudieron renovar DACA”, dice Claudia Flores, Gerente de la Campaña de Inmigración del Center For American Progress Action Fund, con base en Washington, D.C.

“Cuando el presidente terminó el programa, miles de inscritos que debían renovar DACA en ese momento tuvieron apenas 30 días para hacerlo”, agrega Flores. Se estima que 154,000 inscritos en DACA debían renovar su estatus en ese período tan corto.

Para el Center For American Progress Action Fund, la cifra de personas que no pudieron renovar DACA equivale a un promedio de 122 por día o 851 por semana. El conteo en el sitio web de la organización (americanprogress.org) es parte de una campaña de concientización social a favor de los jóvenes Soñadores.

Para saber quienes califican y los requisitos necesarios, puede visitar el sitio web: uscis.gov/news/alerts/uscis-guidance-daca-renewal-requests-affected-mail-service-issues.

 

El país también pierde

“Las consecuencias de que miles de jóvenes pierdan la protección de DACA se harán sentir en nuestra sociedad,” asegura Flores. “Por ejemplo, perderán sus empleos, o no podrán continuar con su educación”.

Cada inscrito en DACA debe pagar $490 al presentar su solicitud y la misma cantidad al renovarla. Esto significa que desde 2012 hasta el presente cada beneficiario ha pagado ya $1,470. Es decir, que en total los 800,000 inscritos en DACA aportaron más de $1,000 millones al Gobierno Federal.

A esto hay que sumarle la productividad de cada Soñador, muchos de los cuales son pequeños empresarios o trabajadores calificados.

Pero la incertidumbre sobre el futuro de DACA parece estar poniendo un freno a esta tendencia.

“Muchas empresas no quieren contratar a una persona con DACA”, dice Marco González, un Soñador de 20 años, residente de Porterville, California.

“Muchos jóvenes que tienen DACA están terminando la escuela preparatoria y ellos tendrán más problemas para conseguir trabajos”, se lamenta el joven.

González no tuvo que renovar DACA este año. Pero si el programa termina en marzo de 2018, y para ese entonces el Congreso no aprueba una ley en su favor, él será una de las 800,000 personas que volverán a perder protecciones y que vivirán con el temor de que el Gobierno utilice los datos que presentaron con fines de deportación.

Pero González es optimista. “Algo va a pasar, pero también depende de nosotros, tenemos que movilizarnos”, dice.

Por su parte, Flores asegura que la Administración Trump está boicoteando DACA y se queja que el USCIS no hace esfuerzos por comunicarse con los inscritos en el programa.

“En las ciudades es más fácil mantenerse informado y hay más recursos”, asegura Flores. “Pero en las zonas rurales es más complicado”.

El Center For American Progress Action Fund estima que California ganaría $22,000 millones en un año si se mantiene el programa DACA debido a la productividad de los Soñadores. Decenas de empresas así lo reconocen y, al igual que universidades de todo el país, apoyan la continuidad de DACA.

Eduardo Stanley

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